La maternidad es una etapa muy bonita pero llena de incógnitas. A diario nos hacemos preguntas sobre si nuestro bebé necesitará algo, si le duele algo, por qué llora tanto; y todo eso hace que no sepamos cuándo acudir a un profesional ni a dónde ir.
Pues tranquila, siempre hay señales que nos indican qué podemos hacer y si acudir al médico o a otro profesional, como a un fisioterapeuta pediátrico.
Por lo tanto, aquí te muestro cuáles serían esas señales que tenemos que tener en cuenta para pedir cita a un fisioterapeuta:
Llanto excesivo
Es normal que un bebé llore porque es su forma de comunicarse pero hay momentos en los que ese llanto no se puede calmar y no sabemos el motivo de él. Sobre todo al caer la noche ya que es el momento del día en el que están más intranquilos si tienen algún dolor o molestia.
Si este llanto se alarga en el tiempo y es continúo a lo largo de los días puede haber algo que lo esté provocando.
Puede haber muchos motivos pero uno de ellos y, el más común, es el cólico del lactante. Esta condición se debe a la inmadurez del sistema digestivo del bebé y el llanto puede estar acompañado de reflujo gastroesofágico, estreñimiento o gases.
Por lo tanto, son otros aspectos a tener en cuenta para acudir a un fisioterapeuta pediátrico.
Reflujo gastroesofágico, estreñimiento o gases
Los bebés tienen el sistema digestivo inmaduro hasta los 5-6 meses aproximadamente. Esto puede hacer que tengan problemas que se engloban dentro del llamado cólico de lactante.
Pero ¿qué hay que tener en cuenta para acudir a un fisioterapeuta?
- Demasiado reflujo en todas las tomas o, lo contrario, que no haya nunca nada de reflujo y veamos que hay molestias.
- Estreñimiento: no hace caca todos los días y, además, se ve que el bebé está inquieto y molesto.
- Gases y dificultad para expulsarlos. Esto puede acompañarse de un abdomen más hinchado y duro.
Rigidez muscular
Hay bebés que tienen mucha tensión muscular y, tanto al cogerlos como al dejarlos tumbados en la cuna/carro, se les ve muy rígidos: cabeza, articulaciones… Aunque también podríamos observar que no quieran quedarse tumbados nunca porque no están cómodos ni relajados.
Esto puede verse acompañado, además, de llanto cuando haya cambios de posiciones porque sientan dolor o molestias.
Pero, ¿a qué puede deberse esto? A veces, estos bebés han mantenido una misma postura durante la mayor parte del embarazo y le ha causado rigidez, o simplemente han estado más rígidos y tensos durante el parto.
Preferencia de lado
Si observamos que a nuestro bebé le cuesta girar el cuello hacia un lado y siempre está su cabeza colocada hacia el mismo lado, ya sea en brazos o tumbado, debemos valorar qué ocurre y tratarlo.
En ocasiones esta preferencia es mínima y podemos verlo durante la lactancia, ya que al bebé le costará más mamar de un pecho, incluso en el que le cueste más puede haber grietas, obstrucciones o, simplemente, molestias por un mal agarre.
Si todo esto ocurre habría que valorar si hay una tortícolis o rigidez en el cuello, y habría que tratarlo porque, si se mantiene durante un largo tiempo la misma posición de la cabeza, puede derivar en una plagiocefalia.
Problemas en la lactancia
Tanto si el bebé tiene una lactancia materna, como artificial, hay algunas señales que nos puede indicar que hay que valorarlo. Estas serían:
- Chasquidos al mamar en el pecho o en el biberón.
- Dolor en la madre en el agarre o durante la toma, incluso grietas u obstrucciones.
- No mantiene el sellado del pecho o se le escapa la tetina del biberón de la boca.
- Mastica en vez de succiona.
Dormir con la boca abierta
Los bebés deben dormir con la boca cerrada y la lengua en el paladar superior. Si esto no ocurre se debería valorar ya que puede haber rigidez en la musculatura de la boca o del cuello, rigidez craneal o falta de movilidad en la lengua, lo que también habría que valorar el por qué ocurre.
En este caso, a veces, podríamos necesitar la ayuda de un logopeda y trabajar en conjunto con este profesional si fuera necesario.
Alguna de estas señales puede indicar que tu bebé necesite una valoración de fisioterapia para tratar lo que cause esos problemas.
Pero tranquila, no tienes por qué preocuparte porque todo tiene su tratamiento y en pocas sesiones tu bebé puede cambiar y dejar de tener esas molestias.
Y recuerda, nadie mejor que tú conoce a tu bebé, tú misma sabrás cuando su llanto es diferente, cuando hay molestias y cuando hay que acudir a un profesional. Pero si tienes cualquier duda puedes contactar con alguno y así quedarte tranquila.
Susana Giráldez – Fisioterapia y Fisioyoga
PARA LLEVAR: tú conoces a tu bebé y sabrás cuándo le ocurre algo, aquí solo tienes algunas sugerencias de señales a tener en cuenta.
LO QUE TU PAREJA PUEDE HACER POR TI: háblale de tus inquietudes para que te apoye y sepa cuándo buscar ayuda de un profesional, pudiendo dejar esa labor en sus manos mientras sigues cuidando de tu bebé.
LO QUE PUEDES HACER POR TI MISMA: confía en ti y en tu instinto materno, lo que decidas hacer por ti y tu bebé será perfecto.
