Posparto real: 6 semanas (mínimo) para cuidar a la madre y al vínculo

Soy DOULA por auténtica vocación. En estos años de acompañamientos he perfilado la doula que he querido ser y, ahora, en este momento de mi vida, sé que lo he conseguido.Acompañar en un arte.Y como en todas las destrezas artísticas, con atención, cariño y práctica se alcanza la experiencia. Si comparto aquí mis formaciones iniciales y las diversas actualizaciones, es para que, aquellas personas a las que pueda interesante, sepan cuáles son mis bases.He llegado a ser consciente de que no puedo cambiar el mundo pues hay muchos intereses y ambición de por medio, por ello abandono el activismo desde la lucha, de manera que resguardo mis energías para lo que SÍ puedo hacer que es ACOMPAÑAR de la mejor manera que sé hacerlo, con PRESENCIA, poniendo el alma en ello , estando al servicio de la mujer que me llama, pues acompañar se trata de SER y ESTAR.

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Posparto real: 6 semanas (mínimo) para cuidar a la madre y al vínculo

La Naturaleza ha dispuesto que un bebé recién nacido dependa de su madre. Hay autores que nos hablan de esa necesidad por lo menos hasta los dos años, aunque no podemos dejar de lado la importancia de cuidado y atención los primeros meses y, sobre todo, las primeras semanas.

La diada madre-bebé es inseparable, es necesario que esto se entienda, se acepte y se integre en la sociedad.  El padre o pareja, es el protector por excelencia de esa diada.

John Bowlby, un destacado psicoanalista y psiquiatra británico, estudió la importancia del vínculo materno-infantil. En su teoría del apego, nos habla de que los bebés tienen una necesidad innata y biológica de formar un vínculo emocional fuerte, generalmente con la madre, durante los primeros dos años de vida para asegurar, básicamente, su supervivencia, y proporcionar seguridad a través de este vínculo, pues la calidad de esta relación temprana determinará su desarrollo social y emocional para su futuro.

Desde mi experiencia y después de haber acompañado a muchas mujeres en sus maternidades tempranas (embarazos y partos), puedo decir que el posparto es el momento en que, tristemente, las mujeres más se olvidan de ellas mismas. Y no es porque quieran hacerlo así de manera consciente, sino porque un bebé que necesita cien por cien de su madre, apenas le deja tiempo para verse ella más allá de ese rol tan agradecido como agotador.

Cuando una mujer deviene madre, su vida cambia por completo. Se habla mucho y quizá sea el tema que más preocupa a las familias, de la falta de sueño como consecuencia del dormir del bebé (cuestión importante y necesaria conocer a fondo antes de ser padres), aunque en realidad se mezclan una serie de circunstancias que obligan a que esa mujer, recién madre, sea cuidada tanto física como mentalmente y atendida en sus necesidades, que no son caprichos.

En algunas culturas orientales, las mujeres en posparto son relevadas de sus quehaceres domésticos para que se dediquen en exclusiva al cuidado del bebé y a su descanso y recuperación. Se le recomienda reposo, bebidas calientes (o al menos no heladas), evitar el frío para que la energía no se disperse, se refuerza su alimentación de manera nutritiva para procurar una sólida recuperación, se les invita a no escuchar malas noticias ni nada que pueda perturbar su salud mental, se procura que no tengan motivos para la tristeza, se limita la actividad física sobre todo al principio… prácticas muy alejadas de nuestra cultura occidental donde la prisa y la exigencia adquieren el protagonismo.

En posparto es importante que hables claramente con las personas de tu confianza que tienes cerca, esas que te quieren y seguro que están deseosas de participar en tu recuperación. Pide que te lleven comidas hechas y nutritivas cuando vayan a verte. Pide también que respeten tu descanso, tu tiempo de adaptación a la nueva situación. Hazles saber que ahora necesitáis establecer una relación íntima entre tú y tu bebé, y entre la pareja también, por lo que es necesario que respeten vuestros tiempos. Pídeles que colaboren con la logística y con las tareas de la casa para que vosotros podáis dedicaros a cuidar al bebé y descansar.

Algunas mujeres me preguntan por qué lo de cuarentena y suelo responder que por acotar un periodo, ya que cada mujer va a necesitar un tiempo para recuperar su cuerpo y su mente. No va a ser lo mismo para todas las mujeres pues hay factores importantes que influyen, entre otros y de manera muy seria, hay que tener en cuenta cómo ha sido el parto, el nacimiento del bebe y cómo les ha marcado esta experiencia.

No va a ser lo mismo para una mujer que ha parido de manera fisiológica, que para una que ha tenido un parto vaginal medicalizado e instrumentalizado, que para la mujer que su bebé ha nacido mediante una cesárea de urgencia o no deseada. Porque la manera cómo haya transcurrido este evento que marca de por vida, importa mucho.

Al posparto inmediato lo llaman cuarentena porque dura aproximadamente 40 días, esto es, de 6 a 8 semanas porque se supone que es el tiempo que el cuerpo de la madre necesita para recuperar su estado original tras el embarazo. Este período es crucial para la recuperación del útero y la adaptación física al momento, al día a día.

Sin embargo, en demasiadas ocasiones se olvidan las necesidades emocionales y psicológicas de las madres que cuidan a sus criaturas, dando por hecho que, si el bebé está bien, la madre también tendría que estarlo cuando, en realidad, es al contrario: si una madre está bien, su bebé también lo estará.

Como he dicho antes, el posparto es el momento invisible en una maternidad a pesar de que se habla mucho de él y se incide en poner atención a esta etapa. Lo he pensado mucho e intento encontrar respuestas al por qué este tipo de abandono pues, por mucho que a una mujer embarazada se le hable del después, es como si todo lo adquirido quedara en el rincón del olvido cuando llega el momento.

Si hace poco que has parido, tómate un momento y obsérvate a ver cómo te sientes.

La pareja tiene un papel fundamental en el posparto pues, como he comentado en algún artículo anterior, excepto gestar, parir y amamantar, puede hacerlo todo. Por esa razón es importante que te comuniques con tu pareja (si la tienes) y le cuentes qué te inquieta, qué te hace sentir agotada, en qué situación están tus emociones para que pueda participar en la solución de los problemas.

Después del parto hay mujeres que sufren cambios en el estado de ánimo, manifestando pérdida de apetito, alteración del sueño, cansancio extremo o cierta irritabilidad, moviéndose incluso, entre la risa y el llanto. Estos síntomas se llaman Baby Blues y suelen desaparecer en quince días, aproximadamente. Se consideran una reacción normal, dando por sabido que las causas son debidas a los cambios hormonales producidos durante el embarazo y el parto y a la bajada de estrógenos, principalmente.

Para algunas mujeres esta presencia constante, esta demanda del bebé, esta responsabilidad, añadidas a los cambios hormonales y el cansancio propio de la crianza, las puede llevar a una depresión, algo que las profesionales que acompañamos maternidades debemos de tener muy presente y estar atentas a cualquier síntoma de alerta.

Si estos síntomas permanecen en el tiempo e incluso se agravan, podríamos estar hablando de una depresión posparto, algo realmente serio y a tener muy en consideración para pedir la ayuda cualificada a una psicóloga perinatal experimentada en esta cuestión.

  • Para evitar en lo posible, un posparto…complicado, sería bueno que vivieras tu embarazo y tu parto de una manera gozosa, consciente y activa, tanto a nivel emocional como físico.
  • Importante que estés muy atenta a eso que sientes en el posparto y no te permite estar bien, y que no lo minimices, sino que lo expreses para poder aligerar tu carga.
  • También puedes contar con el acompañamiento de una doula quien puede hacer de traductora en lo que tú no puedas nombrar. Y recuerda que si pasado el tiempo, no te encuentras recuperada, busques ayuda profesional y así, poner solución a lo que sea que suceda.

Please note: This blog article is intended for informational purposes only and does not constitute medical advice. The information provided should not be a substitute for professional medical advice, diagnosis, or treatment. Always seek the advice of your qualified healthcare provider with any questions you may have regarding a medical condition. Never disregard professional medical advice or delay in seeking it because of something you have read on this blog.

Takeaways

El posparto no es solo una etapa de adaptación al bebé, es un tiempo profundo de recuperación física, emocional y vincular para la madre. Las primeras seis semanas —como mínimo— son esenciales para cuidar la diada madre-bebé y sentar las bases del vínculo. Si la madre está sostenida, el bebé también lo estará. Ignorar las necesidades maternas en nombre de la “normalidad” o la prisa solo aumenta el desgaste y el sufrimiento silencioso. El posparto necesita tiempo, presencia y cuidado real.

What you can do for yourself

Obsérvate sin juicio. Escucha tu cuerpo, tus emociones y tus límites. El cansancio extremo, la tristeza persistente o la sensación de no estar bien no son fallos, son señales que merecen atención. No minimices lo que sientes ni intentes sostenerlo todo sola. El posparto es un tiempo para bajar el ritmo, nutrirte, descansar y permitirte ser cuidada. Pedir ayuda y acompañamiento profesional cuando lo necesitas es una forma de protegerte y de proteger el vínculo con tu bebé.

What your partner can do for you

La pareja tiene un papel clave en el posparto. Habla con claridad sobre cómo te sientes, qué te agota y qué necesitas. Compartir lo emocional y lo práctico permite que el cuidado no recaiga solo sobre la madre. La protección de la diada madre-bebé pasa también por una pareja presente, disponible y corresponsable, capaz de sostener para que tú puedas recuperarte y vincular sin exigencias externas.