Sentir los primeros movimientos de tu bebé es una ocasión trascendental en el embarazo. Estos movimientos a menudo se denominan «aceleración». La mayoría de las futuras madres comenzarán a sentir que su bebé se mueve entre las semanas 18
y 22 de embarazo. Sin embargo, no es raro que algunas sientan movimientos ya en la semana 14
y hasta la semana 26.
Para aquellas que han estado embarazadas antes, los primeros movimientos pueden notarse un poco antes, a veces alrededor del mes 4, porque están más familiarizadas con la sensación. Es posible que las madres primerizas no sientan estos movimientos hasta más cerca de las 25 semanas. La posición de la placenta también puede afectar el momento en que se sienten estos movimientos. Si la placenta es anterior, mirando hacia el frente, puede amortiguar los movimientos y dificultarlos de detectar.
Los movimientos iniciales pueden sentirse como aleteos, o como un pececito nadando, y son una señal de que el bebé se está volviendo más activo y fuerte. A medida que pasan las semanas, estos movimientos se volverán más pronunciados y frecuentes, lo que conducirá a las patadas y jabs más definidos que se sienten en las últimas etapas del embarazo. Es una experiencia única y personal para cada madre y un delicioso recordatorio de la nueva vida que se desarrolla en su interior.

















