La sexualidad durante el embarazo: una visión integral

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La sexualidad durante el embarazo: una visión integral

Este artículo resume el Capítulo 6: Sexual Aspects of Pregnancy del libro «Midwifery and Sexuality» (Mivšek, A., Tomai, XH., 2023. Springer, Cham), y ofrece además consejos prácticos para disfrutar de la intimidad durante el embarazo, tanto a nivel personal como en pareja. También incluye un listado de profesionales y actividades de apoyo que pueden resultar útiles en este momento de cambio.

El embarazo: una etapa única, pero compleja

El embarazo es un camino compartido por la pareja, marcado por decisiones, expectativas y emociones alrededor de la maternidad. La forma en que una mujer vive la sexualidad en esta etapa está influenciada por su situación vital, su autoestima, los cambios hormonales y la relación con su pareja. Incluso cuando el embarazo ha sido deseado, pueden aparecer sentimientos ambivalentes. También la pareja atraviesa sus propios retos emocionales, preocupaciones laborales o dudas sobre el futuro. Hablar de estas inseguridades es esencial para cuidar tanto la relación como el bienestar sexual.

Cambios físicos y psicológicos que afectan la sexualidad

Durante el embarazo, los cambios fisiológicos pueden influir en el deseo sexual y la respuesta erótica. En el primer trimestre, el cansancio y las náuseas suelen disminuir el interés sexual, aunque la ausencia de menstruación puede aumentar la disponibilidad para el contacto. En el segundo trimestre, muchas mujeres sienten mayor deseo por el aumento del flujo sanguíneo en la zona genital y la reducción del malestar físico. No obstante, también pueden aparecer dudas sobre si las relaciones sexuales son seguras para el bebé. En el tercer trimestre, la fatiga, la dificultad para moverse y otras molestias físicas suelen reducir nuevamente la frecuencia del deseo o la actividad sexual.

A nivel emocional, se observan tres fases que coinciden con los trimestres del embarazo. En la primera, la atención se centra en una misma. En la segunda, se activa una actitud más protectora hacia el bebé. En la tercera, pueden aparecer miedos ↗️ asociados al parto. A esto se suman los factores culturales y la actitud de la pareja, que tienen un papel determinante en cómo se vive la sexualidad.

La sexualidad en el embarazo: todo lo normal es diverso

El deseo sexual varía mucho entre mujeres y también dentro de una misma pareja a lo largo del embarazo. Algunas personas mantienen relaciones sexuales hasta el parto, otras reducen o suspenden la actividad sexual. Todo ello puede ser normal. El primer trimestre suele estar marcado por las náuseas, el cansancio y la sensibilidad mamaria. En el segundo, aumentan la lubricación vaginal y la sensibilidad, pero también las dudas sobre la seguridad del bebé. ↗️ En el tercero, muchas mujeres vuelven a experimentar una disminución del deseo debido al volumen abdominal y la incomodidad física, aunque otras se sienten más atractivas y conectadas con su cuerpo.

Las profesionales deben evitar juicios o normas fijas, y ofrecer información clara y sin alarmismos. Las relaciones sexuales y los orgasmos no afectan al bebé, que está protegido por el líquido amniótico.

Cómo mejorar tu vida sexual durante el embarazo

Una buena comunicación en pareja es clave. Hablar abiertamente sobre los deseos, cambios y preocupaciones fortalece la conexión. Escucharse con empatía ayuda a crear un espacio seguro y respetuoso para ambos.

Aceptar los cambios físicos también es parte del proceso. El deseo puede fluctuar, y eso es normal. Más allá del coito, se puede explorar otro tipo de intimidad: abrazos, masajes, caricias o miradas compartidas. También se pueden probar diferentes posturas sexuales, usar cojines para mayor comodidad o incorporar lubricantes seguros para el embarazo si hay sequedad vaginal.

Actividades como el masaje prenatal, el yoga o el pilates adaptados pueden mejorar el bienestar corporal, la consciencia del cuerpo y, como consecuencia, la calidad de la vida sexual. Estas prácticas relajan, fortalecen el suelo pélvico y aumentan la conexión emocional con la pareja.

Es importante saber cuándo consultar con profesionales. Si hay dolor, sangrado o una condición médica específica, conviene hablar con la matrona o el ginecólogo. También se puede buscar acompañamiento con fisioterapeutas especializados o terapeutas sexuales si surgen bloqueos emocionales o dificultades persistentes.

Apoyar el placer sexual de tu pareja embarazada

Acompañar el embarazo también implica cuidar la intimidad emocional y sexual. Cambiar el foco desde el deseo sexual directo hacia gestos de afecto cotidianos puede reforzar el vínculo y mantener viva la conexión. Abrazarse, tocarse sin expectativas, buscar momentos de ternura en medio de la rutina —todo esto alimenta la relación y prepara el terreno para una intimidad más plena.

Adaptarse a los cambios físicos y escuchar las necesidades de la pareja también forma parte del proceso. El uso de cojines, las pausas, o encontrar momentos del día con más energía pueden ayudar a mantener el deseo sin forzar el cuerpo.

Asistir juntos a clases de preparación al parto, practicar yoga en pareja o simplemente conversar sobre cómo se sienten son formas de mantener la intimidad y crear una base sólida para la nueva etapa.

Consultar con profesionales también puede ser útil. Matronas, ginecólogos, terapeutas sexuales o fisioterapeutas del suelo pélvico pueden dar orientación individualizada. No se trata solo de resolver un “problema”, sino de entender lo que está pasando y encontrar nuevas formas de conectar.

Conclusión

La sexualidad durante el embarazo está atravesada por múltiples factores: hormonales, emocionales, físicos y culturales.↗️ No hay una única forma de vivirla, pero sí es importante que esté presente como parte del bienestar. Mantener la conexión con una misma, con el cuerpo y con la pareja ayuda a transitar esta etapa con más conciencia y disfrute. Las profesionales de la salud —matronas, ginecólogas, fisioterapeutas, terapeutas sexuales— pueden acompañar este camino de forma respetuosa y segura.

En nuestra Red encontrarás profesionales especializadas con las que puedes contactar si lo necesitas.

Nota: Este artículo tiene fines informativos y no sustituye la valoración médica individual. Ante cualquier duda clínica, consulta con un profesional sanitario cualificado.

Mar Machirán Matallín

Fisioterapeuta de suelo pélvico
Apasionada del cuidado de la Salud de la Mujer en todas las etapas de su vida. Soy fisioterapeuta especializada en salud pélvica y dolor crónico,…

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La sexualidad no desaparece en el embarazo: se transforma.

No hay un único camino correcto. Escuchar tu cuerpo, conversar con tu pareja y pedir apoyo si lo necesitas son claves para vivir la intimidad de forma sana y auténtica en esta etapa. Tu deseo también importa.

Qué puedes hacer por ti misma

Puedes empezar por aceptar tus cambios físicos sin exigencia. Hablar con tu pareja, explorar nuevas formas de intimidad y cuidarte a través del movimiento o el descanso son maneras de reconectar contigo misma. Si algo te preocupa o te incomoda, hablarlo con un profesional puede darte claridad y alivio.

¿Qué puede hacer tu pareja por ti?

Tu pareja puede acompañarte no solo físicamente, sino emocional y sexualmente, desde la escucha, el respeto y la curiosidad. Ayudarte a sentirte deseada sin presión, hablar de lo que necesitas, aceptar tus tiempos y mostrar afecto son formas concretas de cuidar la relación. Compartir este cambio con ternura puede hacer que la conexión crezca

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