Este artículo resume el Capítulo 10: Sexual Aspects of the Female Pelvic Floor: Westerik-Verschuuren, L., Lutke Holzik-Mensink, M., Wieffer-Platvoet, M., van der Velde, M. (2023). En: Geuens, S., Polona Mivšek, A., Gianotten, W. (eds) Midwifery and Sexuality. Springer, Cham.
Introducción
El suelo pélvico desempeña un papel fundamental en la sexualidad, el parto y el bienestar general. Es una capa de músculos y tejido conectivo en la base de la pelvis, que se extiende desde el coxis hasta el hueso púbico y que sostiene órganos pélvicos como la vejiga, el útero y el intestino. Estos músculos son voluntarios y pueden contraerse o relajarse conscientemente.
Sexualmente, el suelo pélvico contribuye a la excitación y la sensación tanto en hombres como en mujeres. En las mujeres, durante la excitación, el aumento de la circulación sanguínea hace que el clítoris se congestione y la pared vaginal se engrose, lo que facilita una penetración suave. Los músculos del suelo pélvico se contraen rítmicamente durante el orgasmo, mejorando la experiencia sexual. Sin embargo, problemas como la hipertonicidad (músculos demasiado tensos) o la hipotonicidad (músculos débiles) pueden provocar disfunciones sexuales. Por ejemplo, la hipertonicidad puede causar relaciones sexuales dolorosas debido a una lubricación insuficiente y tensión muscular, mientras que la hipotonicidad puede resultar en una disminución de la sensibilidad y los ruidos vaginales durante el coito. Las relaciones sexuales dolorosas pueden afectar la autoestima y la confianza en sí mismas de las mujeres. Por lo tanto, se recomienda el asesoramiento y el coaching.
El parto y el puerperio son momentos especialmente sensibles para el suelo pélvico. La tensión durante el parto puede dañar potencialmente el suelo pélvico, lo que provoca varios problemas. Para mitigar esto, la prehabilitación tiene como objetivo preparar el suelo pélvico para el parto y la recuperación postparto. Las alteraciones del suelo pélvico pueden existir antes del embarazo o surgir durante el embarazo y el parto, afectando tanto a hombres como a mujeres. Algunas alteraciones graves del suelo pélvico tienen implicaciones en la sexualidad y la calidad de vida en general, y requieren tratamientos especializados.
A pesar de su importancia, muchas personas desconocen las funciones del suelo pélvico y pueden pasar fácilmente de un tono muscular óptimo a alteraciones significativas. Esta falta de concienciación se ve exacerbada por los tabúes sociales en torno a la discusión de los problemas del suelo pélvico, especialmente las disfunciones sexuales. La educación y la reeducación sobre el suelo pélvico son cruciales, y los profesionales sanitarios especializados en la salud de la mujer, como los fisioterapeutas del suelo pélvico y las matronas, desempeñan un papel vital en ello. El entrenamiento y la conciencia adecuados pueden conducir a un mejor control de la vejiga y los intestinos, una vida sexual satisfactoria y una salud pélvica en general.
Prevención de trastornos del suelo pélvico
Comprender los factores de riesgo es crucial para prevenir los trastornos del suelo pélvico. Muchos estudios examinaron varios riesgos. Los factores clave después del parto incluyen el método de parto, la edad materna y el IMC, el peso del niño, la circunferencia de la cabeza fetal, la duración de la segunda etapa del trabajo de parto, la episiotomía, las laceraciones y la posición del bebé. Algunos riesgos son modificables, como el método de entrega o la duración de la segunda etapa, mientras que otros no lo son.
Para prevenir trastornos primarios, controla la función del suelo pélvico, evita los fórceps y la episiotomía de rutina, y limite la duración de la segunda etapa. El parto vaginal puede ser adecuado en estas condiciones. Sin embargo, factores como la circunferencia cefálica fetal grande, la edad materna, el IMC y los antecedentes familiares sugieren considerar la cesárea.
Diversos estudios destacan la importancia de la conciencia y el control de los músculos del suelo pélvico. La relajación y el estiramiento durante la expulsión son vitales. La educación, el entrenamiento de los músculos del suelo pélvico y el masaje perineal son beneficiosos. El entrenamiento sobre el uso adecuado de los músculos del suelo pélvico es valioso.
Evaluación de los músculos del suelo pélvico
La función de los músculos del suelo pélvico es crucial para la salud de las mujeres, ya que afecta a diversas actividades como el parto y la continencia. Sin embargo, muchas luchan por contraer correctamente estos músculos. Las investigaciones muestran que un número significativo de mujeres en el posparto no pueden realizar una contracción adecuada. Por ello, evaluar y entrenar estos músculos es fundamental, especialmente para los profesionales sanitarios implicados en la salud de la mujer: fisioterapeutas del suelo pélvico, matronas o enfermeras.
La inspección implica la observación de movimientos durante la contracción, la relajación y la maniobra de Valsalva, donde acciones incorrectas como el empuje paradójico pueden indicar disfunción. La palpación, realizada con cuidado y consentimiento, evalúa el tono en reposo, la fuerza, la coordinación y la resistencia. Tanto la contracción como la relajación son vitales, y el entrenamiento se centra en ambos aspectos para prepararse para el parto. Además, los fisioterapeutas pélvicos pueden utilizar la biorretroalimentación y la ecografía para el diagnóstico y las recomendaciones.
Durante el embarazo, los cambios hormonales y el aumento de la presión intra-abdominal debilitan el entrenamiento de los músculos del suelo pélvico y los músculos del masaje perineal, lo que provoca problemas como la incontinencia urinaria de esfuerzo y el estreñimiento. Además, el parto estira estos músculos significativamente, enfatizando la importancia de la relajación y las técnicas de empuje adecuadas para minimizar el daño.
Después del parto, la recuperación de los tejidos del suelo pélvico es crucial, y la recuperación completa tarda alrededor de nueve meses. La lactancia materna puede afectar este proceso. Las quejas posteriores al parto varían, desde molestias leves hasta problemas graves, lo que pone de manifiesto la necesidad de un apoyo personalizado.
En general, evaluar y comprender la función de los músculos del suelo pélvico es esencial para la salud de las mujeres a lo largo de varias etapas de la vida, desde el embarazo hasta la recuperación posparto.
Prevención y prehabilitación
Las mujeres necesitan ser conscientes de su suelo pélvico durante el embarazo y el posparto. Desafortunadamente, muchos carecen de conocimientos sobre el control muscular. Las parteras pueden enseñar ejercicios del suelo pélvico para el disfrute sexual y la preparación para el parto. El embarazo precoz es ideal para iniciar esta educación, ya que el suelo pélvico cambia durante la gestación.
La demostración de anatomía y los ejercicios manuales de los músculos del suelo pélvico mejoran la comprensión. Las compresas calientes ayudan en la localización y relajación muscular. La preparación para el parto implica masaje perineal y entrenamiento de los músculos del suelo pélvico.
El masaje perineal en el embarazo aumenta la conciencia y reduce el trauma. Es bien recibido y puede ser una actividad conjunta. Las técnicas de relajación son cruciales debido a los tejidos reblandecidos.
El entrenamiento de los músculos del suelo pélvico previene problemas como la incontinencia urinaria y mejora la función sexual. Los estudios demuestran sus beneficios durante y después del embarazo.

















